Transformar lo efímero con arte en imagen perdurable

En mi obra los colores vibrantes y energéticos “desfilan” cielos, flores, animales, paisajes, escenas urbanas.



Desde siempre he sentido una profunda conexión con la naturaleza, incluso antes de graduarme como arquitecta ambientalista, formación que enriqueció mi mirada artística, especialmente en lo referente a la forma y el color.

Fusionar naturaleza y color es mi manera de expresar, a través del arte, la belleza que percibo en el mundo. Soy fotógrafa autodidacta y apasionada, capturando incansablemente instantes efímeros. A veces adopto posturas extravagantes con el único propósito de atrapar una imagen, porque sé que la naturaleza es fugaz, transformándose en cuestión de segundos.

A partir de mis fotografías, reinvento la realidad con color y forma. Durante 20 años, mi rol como Coordinadora Cultural y Artística de la Alianza Francesa de Rosario me brindó un profundo aprendizaje en la organización de exposiciones junto al Director, permitiéndome trabajar con destacados artistas plásticos.

Desde mi nacimiento, un 14 de julio —día de la Fiesta Nacional de Francia—, he impulsado la conexión entre Francia y Argentina, en especial entre Rosario, mi ciudad natal, y París, la cuna del arte y la vanguardia que tanto admiro.

Mi obra es diversa y se desarrolla en series temáticas, reflejando la misma diversidad del planeta al que pertenecemos. Integro en mis trabajos la esencia de múltiples países porque, al final, todos somos ciudadanos del mundo. En ellos desfilan cielos, flores, animales, paisajes y escenas urbanas, plasmados con colores vibrantes y llenos de energía.

Intervengo mis fotografías con técnicas mixtas y propias, utilizando aplicaciones digitales y cualquier pantalla táctil.
Mis dedos se convierten en pinceles con los que busco la imagen perfecta.

Cada creación es única; investigo, experimento y reinvento constantemente. Por eso, solo permito reproducciones limitadas.

El color es el alma de mi obra.
Es un elemento esencial en los días grises, ya sean climáticos o emocionales.

Como ecologista y defensora del medio ambiente, intento conservar en la memoria colectiva la belleza efímera de la naturaleza. Al transformarla en arte y hacerla perdurable en una imagen, procuro rescatar del olvido un mundo amenazado.

Muchas de mis fotografías intervenidas tienen su historia, sus anécdotas, y formarán parte de mis próximos libros, estando ya en marcha el próximo.

Mi mayor interés es que mi trabajo llegue a la gente, generando placer, bienestar y armonía. Porque una obra no solo decora un espacio: debe poder integrarse a la vida de quienes la habitan.